Los vehículos eléctricos y eléctricos con enchufe son peores que los de gasolina en emisiones de agentes contaminantes
El mes pasado, la Academia Nacional de las Ciencias (NAS) publicó un informe que intenta evaluar los perjuicios y beneficios asociados con la producción y el uso de energía en los Estados Unidos. El informe, titulado “Los costes ocultos de la Energía: Consecuencias no valoradas de la producción y el uso de energía”, se elaboró a petición del congreso norteamericano. Analiza diferentes sectores energéticos y desarrolla estimaciones de costes para los perjuicios asociados con criterios de contaminación así como las emisiones de gas de efecto invernadero. El informe no cuantifica los costes asociados con la seguridad energética. Para el transporte, los resultados se presentan en términos de coste por milla recorrida por vehículo. Los datos en los que se basa se presentan en términos de gramos de contaminación por milla, usando principalmente el modelo GREET de los Laboratorios Argonne. El estudio incluye una revisión de las emisiones del ciclo completo de combustible de distintos carburantes para el transporte, así como el uso de energía y combustible asociado a la fabricación de diferentes tipos de vehículos.
El informe incluye una serie de conclusiones positivas a cerca de los beneficios de los NGV – los cuales dan un buen resultado en general con respecto a la evaluación de daños. Como era de esperar, los vehículos alimentados con CNG dan mejores resultados que prácticamente cualquier otra tecnología respecto a las emisiones de agentes contaminantes. El E85 (derivado del etanol de maíz) se ha revelado peor o ligeramente peor que los vehículos de gasolina. Lo que es sorprendente es que la NAS indique que los vehículos eléctricos, y los eléctricos con enchufe, dieran peores resultados que los vehículos de gasolina en cuanto a perjuicios asociados con las emisiones de agentes contaminantes. En el caso de vehículos eléctricos y eléctricos con enchufe, el pobre rendimiento se debe al hecho de que el informe calcula que el consumo energético y la contaminación asociada con la producción de baterías y de motores eléctricos es un 20% mayor que el de los vehículos convencionales. Además, estos vehículos se basan en fuentes fijas de energía para obtener su electricidad, y mucha de la energía eléctrica a nivel nacional proviene del carbón y, probablemente, continuará siendo así durante muchos años. El informe señala que unas fuentes más limpias de electricidad podrían mejorar los beneficios de emisión de los vehículos eléctricos.
Las conclusiones del informe sobre las emisiones de gases de efecto invernadero también son interesantes. Los vehículos alimentados con CNG muestran una reducción del 11% en las emisiones totales de gases de efecto invernadero con respecto a los vehículos actuales de gasolina (cuya tecnología es de 2005). Las predicciones para 2030, sin embargo, señalan que los NGV podrían reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 21% en comparación con los vehículos de gasolina. De hecho, los NGV dieron un mejor rendimiento que prácticamente cualquier otra tecnología en la previsión para 2030, incluso mejor que los vehículos eléctricos e híbridos. El informe señala que los vehículos eléctricos e híbridos generan mayores reducciones globales de emisiones de gases de efecto invernadero en los primeros años del estudio (esto es, con la tecnología de 2005) que los vehículos con CNG. Sin embargo, el informe indica que esto probablemente cambiará para 2030 debido a los grandes avances en el rendimiento del combustible de los vehículos de combustión de encendido por chispa, incluidos aquéllos que funcionan con CNG.
Se pueden adquirir copias del informe de la NAS en la página web de prensa de la Academia Nacional.
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